miércoles, 30 de septiembre de 2009

The Fucking Family, capítulo 3. El romance de la Minerva y el Guasón corriente


Bienvenidos al tercer capítulo de mi reality show familiar ‘The Fucking Family’. En está ocasión les hablaré de la última fiesta de mi sobrinito ‘Mimi’ (si no lo recuerdan, chequen el capítulo 2 de éste reality) hace unos meses. La temática elegida para festejar sus primeros cuatro años fue sobre ‘superhéroes’. Asistí, como debe de ser, como uno de los invitados de honor. La celebración transcurría como cualquier otro jolgorio infantil: lleno de niños gordos haciéndose los graciosos, viejas gordas que nadie sabe quiénes son y música de Tatiana que pone a todos de malas.

De pronto se nos anunció que habría un show de primer mundo. Los principales héroes de DC Comics actuarían un espectáculo de acción para los presentes. Según la historia, el Guasón y el Acertijo (en sus versiones gay jodidonas) no tuvieron mejor cosa que hacer que interrumpir la fiesta del Mimi. Afortunadamente, Batman y Robin (también en sus versiones gay jodidonas) llegaron a salvar la situación. He aquí el momento lleno de dramatismo y emoción:

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El show mágico-cómico-musical siguió sin mayor novedad. Así habría terminado todo de no haber sido porque ‘El Guasón’ estaba medio jariosón y se enamoró de mi tía Minerva. ‘Mine’, como cariñosamente le decimos, sólo asistió con su hijo Luis alias ‘Bebeto’ (de dónde sacamos estos nombres) pues su esposo Gabriel, mi tío-tocayo, llegaría después. El Guasón corriente se aprovechó de la situación y descaradamente le tiró la onda a mi tía Mine. He aquí la prueba contundente:

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De nada sirvió que mi abuela (suegra de Mine) hiciera lo posible por alejar al Guasón Corriente. Él iba “sobres”. Para su desgracia nomás no le dieron entrada. El show terminó. Como llegó mi tío el Guasón Corriente se quedó “maquillado y alborotado” y en silencio abandonó la fiesta, junto con los otros actores gay jodidones. La fiesta siguió y se puso bien suave. Dieron bolsitas de héroes con Totis, Nucitas, un pelón, chocolates Bocadín y de más dulces típicos que venden por mayoreo en la Central de Abastos.

Hasta aquí su Reality Show Familiar favorito. Disculpen la pésima calidad de los vídeos.
La culpa la tiene Cupido y mi celular viejo y pobre.

Próximamente en éste blog:
The Fucking Family Capitulo 4
‘Pablo entrevista a John David para su tarea de inglés’.

Otros capítulos de la serie de Reality Show ‘The Fucking Family’, cuyo objetivo es mostrarle al mundo pasajes cotidianos de mi familia, son:


Capítulo 0. Ven a cantar, que ya llegó la Navidad
Capitulo 1. La abuela Mamá Eva bailando a media calle
El llanto del 'Mimi' en su grupo del kinder

domingo, 27 de septiembre de 2009

¡Santa competencia Batman!


“Los héroes pueden morir... las leyendas
son eternas”



La mercadotecnia es lo de hoy. Y los superhéroes seguramente no son la excepción. Imaginemos por un momento, una reunión entre los paladines de la justicia más afamados (talvez Batman y Robin, Superman y por qué no, hasta el Hombre Araña) con su grupo de publicistas que, por desgracia, no les traen buenas noticias... Resulta que la venta de los productos con su imagen ha disminuido significativamente, nada grave, pero si preocupante. ¿Quién es el culpable? ¿Qué nuevo personaje o héroe es lo suficientemente bueno como para arrebatarles la atención y preferencia que por décadas han gozado? Yo tampoco lo sabía, o mejor dicho lo suponía, pero no con certeza. Hasta esta tarde.

Resulta que durante el transcurso de la semana, en un programa de radio escuché que existía el ‘Café del Santo’, y además dijeron que aquél lugar tenía una tienda de productos alusivos al Enmascarado de Plata.

Quiero suponer que usted, señor(a)(ito)(ita) lector(a) sabe quién es El Santo. Suponiendo que no sea así, déjenme comentarles que éste personaje es uno de los deportistas más afamados de nuestro México. Maestro de la lucha libre por más de tres décadas, este enmascarado conquistaba multitudes en peleas inolvidables. Gracias a su calidad y carisma, tuvo la oportunidad de realizar más de setenta películas, marcando así un hit a nivel mundial, que poco a poco le dieron el calificativo de leyenda a su protagonista. Hoy, a más de veinticinco años de su muerte, su leyenda sigue más viva que nunca.

Después de escuchar de la existencia de esta tienda-café, inmediatamente sentí deseos de visitarla. Yo, como millones de mexicanos crecí idolatrando a El Santo, disfrutando de sus películas, considerándolo mil veces más efectivo y cercano que al resto de los héroes de mis años de niño gordo. Tuve mi ring de luchadores de plástico, y mi favorito era él. Tuve mi mascara y mi capa, por supuesto, color plata. Por eso no quería, no debía y no podía dejar pasar la oportunidad de seguir mis instintos infantiles y seguirle la pista hasta la misma colonia condesa.

Poco antes de la muerte de su padre, El Hijo del Santo debutó en los pancracios. Aquél joven luchador, además de las presiones y dudas de cualquier debutante, debía de cargar con la enorme responsabilidad que significaba ser el sucesor del más grande. Reto que asumió con responsabilidad y que supero al paso de los años. Podemos decir que si la leyenda del nmascarado de plata sigue viva, en parte es porque su hijo ha sabido forjarse su propio nombre dentro del mundo luchistico. Y no sólo eso, su imagen es intachable y respetable... como la de todo aquel que se jacte de tener la profesión de héroe.

El Santo, además de ser icono indiscutible de los mexicanos, es una figura a nivel mundial. Conocido en casi todos los países de habla hispana, su fama incluso ha llegado a lugares tan lejanos como el medio oriente. Dicen que en Japón es toda una figura, que en Inglaterra sus funciones son todo un éxito, que en Francia se realizan festivales de cine especialmente dedicados a sus películas y que hay zonas de Europa en las que se niegan a creer que el Santo sea una persona de carne y hueso. Incluso, en 2004 la cadena Cartoon Network lanzó una miniserie animada llamada 'Santo contra los clones', y por supuesto, fue un éxito. Si esto no es ser una leyenda, no sé que lo sea.

Es un sábado cualquiera y la tarde cae sobre la Ciudad de México. Con un deseo y unas ansias inexplicables atravieso la calle de Ámsterdam y estaciono mi auto en las periferias del parque México. La misión, encontrar el café del Santo. Después de vagar intermitentemente por cerca de veinte minutos, me decido a preguntarle sobre el paradero de mi destino a un grupo de taxistas, quienes confundidos me dicen que la colonia Hipódromo Condesa está llena de cafés muy parecidos y modernos. En otras palabras, no tienen ni la menor idea.

Ocho minutos más tarde, el dueño de un puesto de revistas por fin me da razón del dichoso café. Animoso llego a la calle de Tamaulipas y busco afanosamente cualquier indicio de aquel lugar de fantasía. Bastaron unos minutos más de caminata para detenerme abruptamente en el número 219 y entrar con la emoción de quién se sabe reconciliado con su niño interno. El lugar es pequeño pero cálido. Al ingresar uno inmediatamente se topa con un sinfín de productos alusivos al Santo y en los que el color plata te deslumbra y atrae como poderoso imán. Peluches, mascaras, playeras de todos colores y tamaños, tasas, pulseras, relojes, postales, comics, bolsas, películas y más (todo oficial, por supuesto) forma parte del arsenal de mercancía que desde hace años esperabas encontrar. Por si fuera poco (y vaya que no lo es), la zona para tomar café es agradable. En medio de carteles alusivos a la lucha libre y con elegantes sillones y mesas plateadas, los visitantes pueden tomar una deliciosa bebida mientras observan en un plasma fragmentos de las mejores películas del enmascarado.

Por travesuras del destino, todo lo que empieza tiene que acabar. Y mi visita al café del Santo no es la excepción. Sin embargo, antes de irme con las manos vacías decido dejar la avaricia para otro día y compro una bonita playera negra alusiva al luchador, y que desde ya quisiera estrenar. Poco después, atravieso avenida Chapultepec con la certeza de que por hoy el fantasma del consumismo me ganó la batalla, y peor aún, lo seguirá haciendo, pues pienso volver. Al menos me queda el consuelo de que el culpable es el Santo, y la satisfacción de que algo tan mexicano pueda hacerme olvidar por una tarde, que casi siempre el marketing gringo es el que manda.

Y hablando de gringos... ¿se imaginan la cara que pondrían Batman y compañía al enterarse que el Santo les ha robado un tajo de sus ganancias?


+++BONUS++++

Una escena inolvidable de la película “Santo y Blue Demon vs. Las Momias de Guanajuato”… chequen como el Santo, después de pelear por horas contra las momias, concluye en que son indestructibles, y se va, dejando a la gente a merced de las terribles criaturas. Una autentica joya del cine mexicano.



jueves, 24 de septiembre de 2009

Conglomeración




Martes 15 de septiembre, Plaza de la Constitución
22:00hrs.


En el marco de la Celebración del 199 aniversario de la Independencia de México, las personas congregadas en la Plaza de la Constitución presenciaron un inusual pero maravilloso espectáculo de luz y sonido proyectado sobre Palacio Nacional. Fue tal la calidad del show multimedia y causó tal impacto, que las autoridades federales decidieron repetirlo las noches del 17 al 19 del mes en curso. Serían tres funciones diarias para que nadie se lo perdiera.


Sábado 19 de septiembre

Parecía una buena idea asistir esa noche a la Plaza de la Constitución. A diferencia del jueves y el viernes, el cielo azul no presagiaba indicios de que alguna lluvia pudiera hacer acto de presencia. Tan buenos comentarios había generado el dichoso espectáculo, que finalmente decidí ir a la función de las 20:30hrs (las otras dos serían a las 21:30 y 22:30), así tendría tiempo de llegar a casa para ver el segundo tiempo del partido del Atlante y la pelea de box de Juan Manuel Márquez.

Unos diez minutos antes de las ocho, estacioné el auto en una calle cercana a la estación del metro Viaducto. Acompañado por Tania, llegamos hasta el andén y hay nos llevamos la primera sorpresa: el andén estaba lleno. Si tomamos en cuenta que era sábado y que un día antes una balacera había tenido lugar en otra estación del metro, aquella ocupación resultaba anormal. No fue nada difícil descubrir que todos nos dirigíamos al Centro Histórico. Llegó el primer metro… como casi nadie bajó de los vehículos, casi nadie subió. El mismo evento se repitió con cada metro que llegaba, mientras cada vez más personas se iban juntando en el andén. Tania sugirió que tomáramos el siguiente metro dirección inversa, así tendríamos más oportunidad de encontrar lugar. Así fue. Al poco tiempo ya íbamos a bordo de un vagón (a reventar) y en dirección de nuestro destino final.

Si la conglomeración en el vagón nos pareció demasiado, el verdadero infierno apenas estaba por empezar. Por logística, las estaciones ‘Zócalo’ y ‘Allende’ estaban cerradas. Para llegar hasta el evento todos (repito, todos) los tripulantes descendimos en ‘Pino Suárez’. El andén de dicha estación se encontraba lleno. Los usuarios apenas comenzaban a avanzar, cuando un nuevo tren llegó con cientos de personas que volvían a saturar el andén. Como pudimos salimos y aliviados respiramos el aire fresco de la noche. Entonces vimos los mares de gente avanzando hacia el Zócalo capitalino. Eran las 20:20, faltaban diez minutos para que iniciara el espectáculo.

Caminando por una de las calles las cosas empezaron a ponerse feas. El ambiente colorido y festivo (muchos niños portaban unas especies de diademas con lucecitas que en cada esquina vendían los vendedores ambulantes) fue tornándose incomodo cuando al caminar el espacio entre los transeúntes se fue reduciendo. Al principio pensamos que, dada la cercanía del lugar y la hora, aquella conglomeración era normal. Diez minutos después, el cielo comenzó a proyectar varias luces. El show acababa de comenzar y nosotros apenas habíamos avanzado unos cuantos metros. Las bromas sobre la cantidad de gente dejaban de ser graciosas cuando a ratos algunos empujones en busca de espacio terminaban provocando un efecto domino humano. Gente contracorriente intentaba abrirse paso justo en sentido contrario al que seguíamos. Ese mismo flujo contrario me arrastró unos metros. Al recuperar mi rumbo original apenas alcancé a distinguir a lo lejos y entre un mas de cabezas a Tanía. Intenté alcanzarla. La perdí de vista. Iniciaba el caos.

Se volvía difícil seguir, también regresar o moverse hacía algún lado. Algunos niños comenzaban a llorar. Algunas mujeres gritaban desesperadas. Buscando a Tanía me paré de puntas y el espectáculo de dio terror: la calle era un hervidero de gente, un hormiguero compactado hasta niveles imposibles que de un momento a otro tendría que colapsar. Un mar de personas cuya prioridad era salir cuanto antes de ese ambiente viciado. Intentaba guardar la calma cuando en mi celular recibí la primera de muchas llamadas de Tania. Había logrado llegar a una de las orillas del tumulto y no se encontraba tan inmóvil como yo. No pudo ni pude darle referencias, siempre es así cuando los puntos de encuentro se han visto cubiertos por una masa humana en contracción. Intenté Twittear. Después le avisé a mi hermana que suspendiera su plan de ir de fiesta con sus amigas al Centro Histórico.

A lo lejos las luces del espectáculo pasaban desapercibidas. Ya no eran importantes ni urgentes como el concentrarse para no ahogarse en la marea. En este punto fue donde perdí la conciencia del tiempo. Ignoro cuanto tiempo estuve atrapado entre miles que como yo, aquella noche tuvieron el mismo desafortunado plan. Recuerdo recibir una llamada de Tania avisándome que, gracias a Dios, había logrado llegar con bien a la estación Pino Suarez del metro. A lo lejos se oían ambulancias que seguramente intentaban ingresar al corazón del conflicto sin éxito alguno. Un par de desmayados. Niños desesperados. Gente pisoteada… Y ni un policía. Ni un agente de protección civil o autoridad que pusiera orden, que hiciera el mínimo intento de que la inminente desgracia se hiciera presente.



Eran las 9. La primera función del espectáculo de luces terminaba y todas las personas que se encontraban congregadas intentaban salir por las calles de alrededor, aquellas que ya eran un caos. Los que iban llegando, los que querían salir, los que habíamos perdido a alguien, de pronto entendimos que nuestra vida estaba en riesgo. Tuvo que ocurrir lo de siempre en mi México lindo y querido, fue el pueblo y no las autoridades que brillaron por su ausencia, el que como pudo se fue organizando. Pasando la voz de que lo mejor era desalojar el lugar pues ya no había lugar, sincronizándose para ir dejando pasar a niños y mujeres. Sin esa conciencia y participación de la mayoría, hoy estaríamos hablando de una desgracia. Poco a poco se fueron liberando los espacios. Ya podía estirar los brazos.

Cansado llegué hasta la estación del metro e ingrese. De pronto Tanía me tocó la espalda. Estaba bien y eso era suficiente. El regreso en comparación de la ida fue un viaje en primera clase. Cerca de las 11 llegué a casa. Ya no vi el juego del Atlante. Tres horas después llegó mi hermana. Ella, por medio de un operativo mal montado y de última hora, fue desviada por infinidad de calles al llegar a la zona donde se encontraba la multitud. Al otro día los periódicos daban cuenta de lo ocurrido señalando la irresponsabilidad de las autoridades al verse rebasadas en todos sentidos por los asistentes. Se hablaba de más de medio millón de personas en el primer cuadro de la capital mexicana. La cifra para nada se me hace exagerada. Leyendo supe que todas las calles de la zona colapsaron, que fue un radio de varios kilómetros el afectado y que salvo gente con golpes o crisis nerviosas no había pasado nada.

Estos días me he ido enterando que algunos familiares, conocidos, amigos y hasta el padre de la iglesia asistieron ese día a ver el show de luces. La mayoría, como yo, no vio nada y sí sufrió el pánico de ser aplastados por una turba ciudadana. He oído tantas historias en torno a la noche del pasado sábado, que por eso decido contarla. Si hubiera habido muertos ahora el gobierno federal hubiera culpado al capitalino y viceversa. Nunca podemos ver más allá de nuestros intereses y ese ha sido siempre el problema.

Dicen que el espectáculo de luces fue una maravilla. Lástima que alrededor de él casi todo fue un infierno.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Servicio a la comunidad, la predicción de Giovanita

Pocas veces publicaría algo como lo que están a punto de leer, en parte porque es medio amarillismo mitotero y en parte porque espero que no sea más allá de un pronóstico erróneo. Bueno, pues sucede la invitada de la pasada emisión televisiva del programa ‘La historia detrás del mito’ (sí, ya sé que es una porquería y además es pa’ ñoras, pero pues la pelea de box que quería ver no empezaba) era Giovanita, la afamada astróloga de Radio Formula que entre su palmarés de predicciones cumplidas se encuentra la del atentado contra las Torres Gemelas en Nueva York, la muerte de Michael Jackson y otras catástrofes de clase mundial. En el dichoso programa la vieja está, que cae de variedad por tanta incoherencia que dice, habló de su vida. Ya me estaba durmiendo (figúrense que entretenido estaba el programa) hasta que a la ‘astrologa de las estrellas’ le dio por hablar de lo que el destino nos depara. En resumen pura catástrofe, ya nos cargó el payaso por no cuidar al mundo y al parecer, ya ni el Chapulín Colorado nos salva de está. El chiste y motivo de éste post, es que Giovanita predijo que un sismo iba a devastar a México (en una semana ya van dos, primero el loco que secuestró el avión y ahora la astrologa esta). El temblor será tan fuerte, que abarcará desde San Francisco hasta la costa chilena. Giovanita ni quiso dar la catastrófica fecha, pero sí la hora en la que ocurrirá: entre 11 y 11:30 de la mañana. La astrologa afirma que es tanta su seguridad en que esto ocurrirá, que le ha pedido a sus familiares y colaboradores que a esa hora siempre estén en la planta baja.

¿Creer, no creer? Lo cierto es que varias personas y profecías han hablado ya de ese sismo. Además, la idea de un temblor de esas magnitudes no es del todo descabellada, sobre todo después del antecedente de 1985. La verdad no quería sugestionarme pero creo que el asunto ya pasa de una simple preocupación. Ojalá y no pase nada, pero por si las dudas no queda de otra que estar preparados, tener conciencia y un poco de cultura de la prevención. Como el miedo no anda en burro, de ahora en adelante buscaré cualquier pretexto (bajar por los chescos, por ejemplo) para abandonar a esa hora la oficina en la que trabajo y que está en un quinto piso. Les paso el tip de la hora, hagan con él lo que quieran.

Giovanita, no es porque me caigas gorda, pero espero de corazón que te equivoques.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Beatlemanía


No hay mejor nombre que ‘Milagro’ para definir lo que mis oídos han vivido durante las últimas 72 horas. Sonoramente deliciosas, llenas de recuerdos y redescubrimientos. Me declaro preso, una vez más, de la Beatlemanía.

Para los millones de fanáticos de John, Paul, George y Ringo, la fecha clave fue el 9 del 9 del 9, día en el que se lanzó el videojuego Rock Band de The Beatles, así como los discos de estudio remasterizados del grupo. Para mí, en cambio, el momento cumbre fue el 15 de septiembre, fecha en la que mi sueño de tener toda la discografía del cuarteto de Liverpool. Nunca una celebración de independencia me supo tan británica.


La emoción de ir a las tiendas de discos, conseguir cada uno de los 14 discos compactos de la colección, angustiarse por el álbum Blanco ya está agotado en varios lugares, emocionarse cuando descubres que hay más Beatlemaniacos comprando discos y portando ropa con imágenes alusiva al mejor grupo de todos los tiempos. Abrir, como un ritual sagrado, disco por disco, disfrutar el olor a nuevo, deleitarse con el arte del diseño de cada caja y librito, repetirse una y otra vez que simplemente esos cuatro genios no tienen comparación. Verse sin querer en el espejo y darse cuenta que se sonríe como un feliz idiota. Y entonces llega el momento sublime: escucharlos… descubrir un sonido que antes se idolatraba y que con la mejoría sonora a causa de la remasterización, alcanza la perfección. Así empezó la locura que amenaza, y ojalá así sea, con no terminar.

Cada foto, cada detalle, cada nuevo sonido. Todo vale la pena. Uno, dos, los 14 discos. En esta celebración todos tienen cabida. Quienes coincidieron en tiempo con ellos, los que los conocimos gracias a la herencia musical de nuestros padres o las nuevas generaciones que a raíz de los lanzamientos del 9 de septiembre del 2009 se irán sumando al culto beatleriano. No hace falta ser un genio para darse cuenta que The Beatles va más allá de la música, el arte o la idolatría. Es historia viva, parte del soundtrack de la vida de la humanidad. ¿Quién no se ha estremecido al escuchar ‘Yesterday’, se ha puesto feliz con 'Yellow Submarine' o ha reflexionado con ‘Let it be’?

No importa quién se sea o la situación por la que se atraviese. La música de estos locos geniales es mágica. Cura el alma y la mantiene joven. Te hace cantar, moverte, ver las cosas desde otra perspectiva. Ignoro si algún día acabará esta vorágine maravillosa que ya lleva más de cuatro décadas. Lo cierto es que llevó tres días escuchando a The Beatles y siendo feliz.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

'La Soledad de Manzanares' en Sibaritis


Ahí tienen que en la segunda mitad del 2006 su servidor tenía un programa de radio en AM junto con Ángel, Rosalía y Claudia, mis tres mejores amigos. Se llamaba ‘Conociendo la otra Ciudad’ y su temática era el descubrir lugares curiosos, impactantes o llenos de historia, pero pocos conocidos. Una tarde, buscando contenido para nuestra próxima emisión, me enteré de la existencia de la ‘Capillita de Manzanares’, una pequeña iglesia que es considerada una joya arqueológica de la Ciudad de México. Enclavada en la zona ‘más brava’ del barrio de la Merced, aquel templo colonial sólo fue la bienvenida a una de las zonas más surrealistas y pintorescas en las que he estado en mi vida.

Aquel lugar me dejó marcado. A pesar de su peligrosidad he vuelto varias veces. En parte porque lugares así son adictivos y en parte porque no me creo que existan lugares así. Después vinieron las ganas irrefrenables de narrar lo que encontré; no me bastó con comentarlo en radio, al contrario, necesitaba darle su toque poético y literario, pero sin faltarle a la verdad. Al resultado de ese reportaje le llamé ‘La Soledad de Manzanares’. Tras escribirlo quedó guardado en mis archivos personales. En noviembre de 2007 me animé a postearlo en tres partes dentro de éste blog.

Hace unas semanas me contactó Armando Díaz, creador de la revista electrónica Sibaritis para decirme que le había gustado mi texto y que quería publicarlo. Acepté pues Sibaritis es un proyecto que además cuenta con blogs multi temáticos muy interesantes.

Armando se encargó de hacer una interesante fusión entre un texto de su autoría y ‘La Soledad de Manzanares’. El resultado final me gustó. Les dejó mi primera colaboración en Sibaritis, no es por sonar ególatra, pero creo que quedó bien.

Para leerlo da clic aquí.

Nos estamos leyendo…

sábado, 12 de septiembre de 2009

Piedrotas en el zapato


Si tu día o tarde o noche (depende de cuando leas esto) marcha bien, más vale que te pienses el seguir adelante con este texto… corres el riesgo de que te amargue el momento.

Las horas sin chiste. Una tras otra sin novedad y con el ánimo titubeante. Hay días que como este sábado, nacen con tan mala estrella, que casi podríamos decir que están estrellados. Comúnmente usamos la expresión ‘Tener una piedra en el zapato’ para referirnos a problemas o encrucijadas que si bien no son nada del otro mundo, nos impiden disfrutar del curso habitual de la vida. No nos matan y quizá ni nos hacen daño, pero como molestan.

Aunque a todos nos ha pasado, hoy al clima nublado tuvo el detallazo de darme más preocupaciones de las que necesito para vivir medianamente a gusto. Se puede caminar con una dos o tres piedras… más no con una docena. Uno acabaría adolorido, sangrando y con unas ampollas del tamaño de un centro comercial. Así que aquí estoy, aplatanado en una noche de sábado buscando responder a una sencilla pero compleja interrogante: ¿Quién y por qué diablos me llenó la mente de piedritas duras y filosas que me dificultan más de lo normal el fluir de mi existencia?

Quizá exagero y estoy armando un drama por un montón de circunstancias solucionables y vánales. Probablemente mi blog y sus lectores no tienen la culpa, y mucho menos, la necesidad de leer mis quejas en contra de aquello que de la nada me comenzó a angustiar. Sin embargo es necesario escribirlo pues hasta ahora, no conozco mejor forma mejor de curarme el alma que transcribirlo, escupirlo, sacar de mi aquello que no puedo contener. Tal como sucede con las sustancias tóxicas, más vale tenerlas fuera de nuestro organismo. Así que aquí va mi lista de problemitas, problemas y problemones que de pronto se pusieron de acuerdo para joderme la existencia y de pasó, provocarme unas ganas inmensas de mandar a medio mundo al carajo.

Esta es la lista de piedras que traigo en el zapato:

La Influenza H1N1, segunda temporada. Para nadie es un secreto que se espera un rebote de este virus en México. De hecho, en varios estados (incluido el Distrito Federal) el número de casos de contagios confirmados ha ido en aumento. Les confieso que la incertidumbre de saber que la enfermedad causante de la primera pandemia del siglo XXI está amenazando a la población me preocupa demasiado. Desde hace unos meses, con el primer brote de influenza, nació en mi una especie de hipocondría cada que toso, me duele la cabeza, me siento cansado o me agripo. A pesar de lavarme las manos constantemente y cuidarme en lo posible, la piedrita sigue ahí… y amenaza con volverse roca. Por si las dudas ya fui por mis cubrebocas.



El temblor profetizado por el terrorista venezolano fanático de la biblia. El pasado miércoles, los servicios informativos en radio, televisión e internet centraron su atención el cielo. De pronto la noticia recorrió el mundo: el vuelo 576 de Aeroméxico, con ruta de Cancún a la Ciudad de México, acababa de ser secuestrado. El avión logró aterrizar en el aeropuerto internacional de la Ciudad de México en medio de confusión y tensión. Horas después, la situación se solucionó de forma satisfactoria gracias a la oportuna intervención de las autoridades. El presunto culpable de tal embrollo respondió al nombre de José Mar Flores Preyra, pastor boliviano que valiéndose de unas latas de Jumex, planeó el secuestro para llamar la atención del presidente Felipe Calderón pues según él, Dios le reveló que en poco tiempo, un temblor de gran magnitud sacudirá una gran parte del país, trayendo consigo una enorme destrucción de dimensiones incalculables. Obviamente la opinión pública lo ha tirado de a loco y es motivo de burla en fiestas y reuniones; pero, ¿y si sí? Ojalá al boliviano realmente le patine el coco, porque si en verdad recibió un mensaje de Dios y ese temblor viene en camino, el panorama es desolador. Si algo ha marcado a los capitalinos fue el temblor de 1985. Es una cicatriz que nunca cerrara. Por eso, la sola posibilidad de otro sismo me da escalofrío. Ojalá y haya sido locura y no un milagro.

La crisis que no tiene pa’ cuando. No creo que esta piedra requiera mayor explicación. No importa que el motivo sea la recesión estadounidense o la influenza o nuestra crisis eterna. Según los eruditos del tema, la economía del país atraviesa uno de los momentos más álgidos de su historia. Al secretario de economía se le ocurrió aumentar los impuestos para obtener más recursos. Ajá, brillante, ¿y el pueblo de dónde obtendrá recursos? De ahí se agarrará el narco y la delincuencia para obtener a los nuevos integrantes de sus huestes y será el cuento de nunca acabar. Los trabajos siguen escaseando y los que hay son mal pagados y no ofrecen muchas garantías en cuanto a prestaciones. Como ciudadano en edad productiva comparto la frustración de preguntarme ¿hasta cuándo?

La tecnología. El lunes descubrí que el contador de visitas de éste blog cambió mis casi 50 mil visitas que tenía registradas, ahora muestra unas 12 mil. Me dio coraje, pues aquel número me ayudaba a tener una idea de la gente que me lee y en cierto punto, era un aliciente para seguir adelante. A veces, cuando Twitteo desde mi celular hay fallas. La otra vez se me trabó mi lap. Uno de los audífonos de mi iPod no se oye muy bien. El cable de mi casa a veces se va. Todas estas banalidades, de a poquito me afectan. Me purga que las cosas no funcionen bien, sobre todo cuando estas no son nada baratas y reponerlas no es tan fácil. Lo mismo me pasa con los autos, el refrigerador o el estéreo. Si algo no sirve, es suficiente para ponerme de pésimo humor. Es una obsesión que padezco, creo, dese que soy consciente del valor de las cosas.

El agua que se nos va. Dicen que el nivel de las presas de agua que nutren a la Ciudad de México y otras zonas del país están en niveles críticos de escases. Que si las sequias continúan para mediados del otro año la situación podría ponerse aun peor. Si hago un recuento, nada, repito, nada, necesito más en mi vida cotidiana que el vital líquido. Lo malo es que llueve a cantaros en donde no hace falta. Y lo peor… no hay la suficiente conciencia en la población para ahorrar agua. Ojalá y la lluvia nos salve el pellejo. Lo lamentable es que tuvimos tiempo de sobra para prevenir algo así.


Fallarle al blog y a mis lecturas. Como que de pronto se me junta todo y no tengo tiempo para nada. Siento que no le he dedicado el tiempo suficiente a todos esos libros maravillosos que cada vez se me amontonan más y más en el librero, deseosos de que me decida a ordenar mi rutina y abrirles un pequeño espacio. Lo mismo, pero más frustrante, me ocurre con mi blog. Lo he descuidado, no he posteado cosas de mucha calidad que digamos. Extraño aquellos tiempos en los que cada uno de mis textos me gustaban pues tenían algo más que chistes o videos. Me gustaría retomar el ritmo de hace tiempo… lo malo es que no hayo la manera.

Del corazón y otras cosas. De esas piedritas me es difícil deshacerme. Siempre hay algo que me tiene tensos los sentimientos, que a pesar de estar en apariencia bien, me ensombrece el corazón. No sé que es pues rara vez lo puedo identificar. Me gustaría no ser tan sentimental, ser más descarado, más valemadrista. El corazón de pollo debilucho que tengo se estremece hasta con un atardecer nublado. Soy un caso especial y sin remedio.

Tras el desahogo anterior intuyó que eso de que el fin del mundo está próximo es cierto. Según será en el 2012. La cosa es que no quiero pasarme estos tres años siéndole fiel a mi costumbre ‘preocupadisa’. ¿Y si mejor vivo dejando que las cosas pasen y ocuparme sólo de lo que ‘ya es’? Tiendo a enrarecer el ambiente con mi inconformidad del presente. Después de escribir algunas de las cosas que me angustian ya me siento un poco mejor. Veré si puedo rescatar algo de éste sábado. Perdón por la preocupación.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

La foto de los Caballeros del Zodíaco que mató lo que me quedaba de infancia

Si una caricatura marcó el final de mi infancia y el principio de mi adolescencia, esta fue ‘Los Caballeros del Zodíaco’, serie que hasta la fecha, disfruto cada que me topo con alguno de sus capítulos en televisión. Ya sea por las historias, los personajes o por las épicas y heroicas batallas, estos héroes marcaron a toda una generación. Se supone que un Caballero del Zodíaco es valiente, honorable, da su vida por Atenea y nunca se rinde. Así eran estos guerreros a los que seguí. Compré sus muñequitos, estampitas y hasta me creía Seiya. En mis tiempos, estos eran los Caballeros del Zodíaco:



Lo malo es que todos esos recuerdos murieron de pronto por culpa de unas fotografías malditas, que como toda desgracia, llegó a mi vida por mera casualidad. He aquí las imágenes que derrumbaron lo poco que me quedaba de inocencia:

Alguien me puede explicar ¿qué diablos es esto?


Entre más veo las fotos menos me las creo… Ahora mis héroes parecen travestis jodidones. Cada uno de los individuos que en ellas aparecen es algo bizarro, raro, extraño; eso sin mencionar a las señoras pues, que yo recuerde, no eran personajes de aquella serie. Da risa, que ni que, ya hasta me duele la panza, pero también provoca depresión. Hoy me siento triste, parte de mi pasado se desmoronó con unas fotos rarísimas. Ojalá no tenga pesadillas. Si estos son los héroes de hoy, espero con todo el corazón que ganen los malos.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Hoy lunes 7 de agosto

Hoy lunes 7 de agosto, a las 18 horas, estaré invitado en el programa ‘De todo como en botica’, conducido por Ros Campillo en HolaTv Radio. Escúchenlo, va a estar bien suave…

Esta es la dirección:
http://www.holatv.com.mx/HolaRadio/radio.html

domingo, 6 de septiembre de 2009

Estaré de invitado en "De todo como en botica"

Tras una larga conversación por teléfono, mi amiga Rosalía me preguntó lo siguiente:
- ¿Quieres ser el próximo invitado a mi programa de radio?

Por supuesto dije sí…



Fue una fría noche de enero del 2007, cuando por primera vez Claudia Ramírez, una de mis mejores amigas, me habló con entusiasmo de un ambicioso proyecto que traía entre manos: abrir una estación de radio por internet. Con mucha dedicación y trabajo, aquel sueño se cristalizo meses después. Así, en un espacio de su casa nació Chilangaradio, sitio dedicado a la transmisión de nuevas propuestas radiofónicas.

Por dos años fui testigo de la llegada de nuevos programas y conductores que fueron haciendo de Chilangaradio y su programación, una seria opción informativa y de entretenimiento. Con un toque desfachatado y muy chilango fue ganando adeptos. Tiempo después, Rosalía Campillo, mi otra mejor amiga, se integró a la plantilla de conductores de la estación, haciendo de sus programas una delicia.

Hace un par de meses, Claudia negoció una fusión entre
Chilangaradio y Hola Tv, un nuevo portal televisivo que muy pronto llegará a televisión de paga y en la que ella trabaja como jefa de información. Con esta fusión finalmente llegó HolaTv Radio y por supuesto, Rosalía es una de las conductoras estrella. Sobra decir que estoy orgulloso de ambas, las conozco de años y sé que su talento las hará llegar aun más lejos.

Lo anterior hace que para mí, humilde autor de este blog, sea un honor estar invitado mañana 7 de agosto, en ‘De todo como en botica’, el divertido programa que Rosalía Campillo conduce los lunes de 18 a 20 horas. Supongo que hablaré de libros y blogs y otras cosas, aunque la verdad sólo me dejaré llevar por ella que es la experta. Espero estar a la altura, aunque claro, esta emisión siempre valdrá la pena escucharla por el carisma y personalidad de su conductora.

Así que si éste lunes a las 6 de la tarde pueden escuchar mi voz de pobre y mis desatinados comentarios en el siguiente enlace:

http://www.holatv.com.mx/HolaRadio/radio.html

Y de paso enamorarse del respectivo programa y proyecto de mis dos mejores amigas. Nos estamos leyendo… y escuchando.

Claus y Lía, hace dos días

jueves, 3 de septiembre de 2009

The Fucking Family, capitulo 2: El llanto del 'Mimi' en su grupo de kinder


El niño de la foto es mi sobrinito Luis Felipe. Aunque de cariño le dicen ‘Pollo’, mi hermana y yo preferimos decirle ‘Mimi’ en honor a un perro callejero que así se llamaba. ‘El Mimi’ casi siempre es un niño bueno, amable y feliz. Pero a veces, cuando la vida lo trata mal y las cosas no salen como el quiere, suele enloquecer (como su mamá) y sufrir crisis emocionales (como su mamá) que lo llevan a una neurosis incontrolable. Generalmente los síntomas de esta catarsis esquizofrénica es un llanto privativo, crisis acompañada de ira y furia acompañada de violencia física, como en el siguiente video, en el que agrede una niña bebé en su kínder:


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Se presume que el llanto obedecía a su estreñimiento. Un par de horas después, ya en su salón de clases, ‘el Mimi’ seguía de mal humor. Nada lo consolaba y lo peor, ni él sabía el por qué de su berrinche.

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Pasaba el tiempo y ‘el Mimi’ nomás no se callaba. Incluso mi primito Miguelito Tristán alias ‘Tiki tiki’ (nombre en honor a otro perro callejero) no aguantó el escándalo y se tapó las orejas pidiéndole a Dios despertar de esa pesadilla.


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No se sabe bien cuándo terminó todo. Lo único cierto, y perturbador es que al generalmente tranquilo y tierno ‘Mimi’ cualquier día se le puede volver a voltear la canica. Y ahí sí, que Dios nos agarre confesados.

Próximamente en éste blog:
The Fucking Family Capitulo 3 ‘El romance de la Minerva y el Guasón Corriente’.

Otros capítulos de la serie de Reality Show ‘The Fucking Family’, cuyo objetivo es mostrarle al mundo pasajes cotidianos de mi familia, son:

Pa que vean que sí fui a bailar Thriller

Sigo con lo de Michael Jackson.

Después del post anterior aun hay gente que aun duda que realmente fui a bailar 'Thriller' el pasado sábado en el Monumento a la Revolución. Como tampoco me creen que me haya maquillado como un “elegante zombi juvenil alternativo”, decidí subir a éste blog un par de fotos (aun a sabiendas de que pongo en juego la poca dignidad que me queda) como prueba irrefutable de mi asistencia al bailongo. He aquí las imágenes:



El autor de éste blog maquillado y listo para bailar (tengan en cuenta que las cámaras aumentan 5 kilos). Atrás, el mítico Monumento a la Revolución.


El autor de éste blog con su hermana Lucia (con su gafete de 'Iztapajuarez') y su primo Luis.

Horas después, mi mamá no pudo resistirse a las ganas de tomarme fotos y posar conmigo y con mi hermana.